Qué ver en Karlstad

La ciudad de Karlstad concuerda a la perfección con el concepto tan sueco de “lagom” una palabra sin traducción al español que significa algo así como “en la cantidad adecuada, ni mucho, ni poco”. Y, realmente, Karlstad entraría dentro de esa categoría porque no es una urbe enorme pero tampoco es una ciudad minúscula. Se puede recorrer el centro caminando y algunos de sus rincones más atractivos están un poco alejados pero son muy accesibles en cualquier medio de transporte o en un reposado paseo.

El centro histórico

Una visita a la ciudad podría partir desde Stora Torget, la gran plaza que aglutina toda la vida de la ciudad. Una vez aquí deberíamos mirar por encima de los tejados de los edificios que la circundan para encontrar el torreón blanco de la Catedral, un edificio del siglo XVIII que bien merece una visita a su interior. Si bien las casas más antiguas se encuentran en la otra parte de la ciudad, la histórica calle de Älvgatan, donde aún quedan en pie todavía algunas pintorescas casas de madera que tienen más de tres siglos de vida.

Sola i Karlstad

Desde aquí podemos guiar nuestros pasos hacia el río donde nos toparemos con uno de los símbolos de la ciudad, la estatua de la joven sonriente Eva-Lena Holtz conocida como “Sola i Karlstad” (el sol de Karlstad) una bella y alegre doncella que trabajó en el el Stadshotell en el siglo XVIII y que se labró una gran fama por su simpatía y hermosura. Hoy en día este eslogan sirve todavía como reclamo porque la ciudad se enorgullece de ser una de las más soleadas del país.

Sola i Karlstad 

La cultura en la ciudad

A un centenar de metros se alza el Värmlands Museum, un estético edificio que alberga un recorrido por la historia y la vida de la región de Värmland y de la capital desde sus orígenes. Este enclave se ha convertido, además, en el corazón cultural de Karlstad porque también acoge otro importante edificio, el museo Sangrund Lars Lerin, donde se exhiben las obras de este gran pintor sueco.

 

Värmlands Museum  Painting Lars Lerin

Por detrás del museo se pueden observar algunos de los puentes que atraviesan las tranquilas aguas del río Klarälven y, uno de ellos, el Östra bron, es uno de los tesoros de la ciudad porque es el puente de piedra más largo y más antiguo de Suecia y, además, por la belleza que emana al atardecer. Este es, sin duda, un reconocido icono de Karlstad.

Östra bron  Klarälven

El parque de Mariebergskogen

Un poco más alejado se extiende el parque de Mariebergsskogen, una vasta extensión natural a la orilla del Lago Vänern, que sirve de punto de reunión para los habitantes de la ciudad. En este parque, los pequeños pueden encontrar un espacio ideal para jugar y disfrutar al aire libre. Aunque si el tiempo no acompaña la diversión para ellos está asegurada en Leklandet, el país de los juegos, un gran parque interior ubicado en Nöjesfabriken.

Mariebergsskogen 

Selma Lagerlöf y Gustaf Fröding

La cultura en Karlstad tiene un gran peso con algunos de los nombres más importantes de la pintura y sobre todo de la literatura suecas. La escritora Selma Lagerlöf, la primera mujer en obtener el Premio Nobel de Literatura en 1909, nació Mårbacka, una casona cercana al pueblo de Sunne y Gustaf Fröding uno de los grandes escritores suecos del siglo XIX nació en la residencia de Alsters Herrgård a unos pocos kilómetros de Karlstad. Una de las visitas más recomendables de la ciudad es visitar su casa-museo, escondida en un paraje de ensueño.

Alsters Herrgård  Gustaf Fröding